domingo, 23 de marzo de 2014

La generosidad del viejo árbol



Viendo tu tronco
lleno de huellas,
profunda e intensamente marcado,
¡cómo no darte las gracias!
por este precioso regalo.

Cual pequeña abeja
ávida de tu esencia,
tu aroma y belleza,
voy libando tus flores
antes que desaparezcan.

Imagen y texto: María


5 comentarios:

Francisco Espada dijo...

Creerás que no te eché de menos, pero nada más incierto. La caricia de tus palabras no es fácil de olvidar.
Un beso.

María (lady) dijo...

Qué bueno ver tu huella por aquí!!.
Un abrazo.

Edurne dijo...

Yo también vengo... despacito, así como camino por estos tiempos.
Pero te dejo un abrazo y un beso enormes.
Que llegue la primavera de verdad!
;)

María (lady) dijo...

Nos toca caminar despacito, Edurne.
Llegará, llegará .... Me dijo una vez un amigo "no importa lo largo que sea el invierno .... siempre florecerán los cerezos.
Un abrazo grande de osa!!

María (lady) dijo...

Nos toca caminar despacito, Edurne.
Llegará, llegará .... Me dijo una vez un amigo "no importa lo largo que sea el invierno .... siempre florecerán los cerezos.
Un abrazo grande de osa!!