
y esperaba yo ser sorprendida,
en cualquier momento,
por algún gnomo
ó quizá un duende travieso.
Pues ¡no señor!.
Como por arte de birlibirloque
en su lugar aparecieron,
-no sin gran estruendo-
varios sujetos cabalgando
sobre artilugios de hierro.
¡Señores!,
que no caballeros,
eso va contra natura
en este y en cualquier otro tiempo.
Si ya son vuesas mercedes reyes del negro asfalto, por favor, dejen el bosque para sus moradores eternos.
Imagen y texto: María.