Sin teclas, sin pantallas,
sin e-mails, sin móviles,
¡sin gaitas!
Yo sé que son avances …
que los tiempos mandan.
Lo sé, lo sé, pero …
yo prefiero lápiz y papel.
Escribir a mano no me cansa.
Recuerdo, a veces, al abuelo
inclinado sobre la mesa
con sus gafas “a media asta”
Y mirándome por encima:
“Mariña … ¡esas cuentas!
que no avanzas”.
Eran los veranos en el pueblo,
sin tele, sin teléfono,
sin prisas ….
Saboreando el tiempo
entre trigos, vides,
pinos, tomillos y lavandas.
Imagen y texto: María.













